Las bravas de bar tienen algo que en casa cuesta reproducir: siguen crujientes cuando llegan a la mesa. El truco no está en la salsa sino en la patata, que se fríe dos veces, y en no juntarlas hasta el último segundo.
Ingredientes
- 900 g de patatas peladas y en dados
- 3 cucharadas de aceite de oliva para la salsa
- 2 cucharadas de aceite de oliva para las patatas
- 1 cebolla pequeña picada fina
- 2 dientes de ajo picados
- 225 g de tomate triturado de lata
- 1 cucharada de concentrado de tomate
- 2 cucharaditas de pimentón
- Una pizca de guindilla molida
- Una pizca de azúcar
- Perejil picado
Elaboración
- Cuece los dados de patata en agua con sal 8 minutos, escúrrelos bien y déjalos secar al aire 15 minutos.
- Para la salsa, pocha la cebolla y el ajo en el aceite hasta que estén transparentes.
- Añade el pimentón fuera del fuego, remueve 10 segundos e incorpora el tomate triturado, el concentrado, la guindilla y el azúcar.
- Cocina la salsa a fuego lento 20 minutos y tritúrala si la prefieres fina.
- Fríe las patatas en aceite abundante a 160 °C durante 5 minutos y sácalas. Sube el aceite a 190 °C y fríelas otra vez 3 minutos, hasta que estén doradas.
- Sal al momento, sirve y echa la salsa por encima justo antes de llevarlas a la mesa.
Consejo
El pimentón se quema en segundos y amarga toda la salsa. Apaga el fuego antes de echarlo y remueve fuera del calor.

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