La tapa más simple del repertorio gallego: pimientos, aceite y sal. Todo el interés está en la lotería —de cada docena, uno o dos pican— y en el punto de fuego, que tiene que ser mucho más alto de lo que la mayoría se atreve a poner.
Ingredientes
- 500 g de pimientos de Padrón
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal gorda
Elaboración
- Lava los pimientos y sécalos muy bien: el agua provoca salpicaduras violentas en aceite caliente.
- Calienta el aceite en una sartén amplia hasta que empiece a humear ligeramente.
- Echa los pimientos de golpe y déjalos quietos 1 minuto para que se marquen.
- Saltéalos moviendo la sartén 3 o 4 minutos, hasta que la piel se arrugue y aparezcan manchas tostadas.
- Retíralos a una fuente y añade la sal gorda inmediatamente.
- Sírvelos calientes, directamente con los dedos por el rabito.
Consejo
No llenes la sartén. Si van demasiado apretados sueltan agua, se cuecen en su propio vapor y no llegan a tostarse nunca.

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