No hay atajo posible: la croqueta buena sale de una bechamel trabajada veinte minutos y enfriada una noche entera. Si la masa no está firme, se abren al freír y todo el trabajo se queda en el aceite.
Ingredientes
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 puerro picado muy fino
- 70 g de jamón ibérico en taquitos
- 60 g de harina para la bechamel
- 330 ml de leche
- 75 ml de caldo de verduras
- Nuez moscada rallada
- 75 g de harina para rebozar
- 2 huevos grandes
- 75 g de pan rallado
- Aceite de girasol para freír
Elaboración
- Pocha el puerro en el aceite a fuego suave 10 minutos, hasta que esté muy tierno. Añade el jamón y sofríe 1 minuto.
- Incorpora los 60 g de harina y cocínala 3 minutos removiendo, para que pierda el sabor a crudo.
- Añade la leche y el caldo templados poco a poco, sin dejar de remover con varillas.
- Baja el fuego y remueve 20 minutos, hasta que la masa se despegue limpiamente de las paredes. Sazona con nuez moscada y sal.
- Extiende la masa en una fuente, cubre a piel con film y refrigera toda la noche.
- Forma las croquetas, pásalas por harina, huevo batido y pan rallado, y fríelas en aceite a 180 °C hasta que estén doradas.
Consejo
Doble rebozado si quieres seguridad total: harina, huevo, pan rallado, otra vez huevo y otra vez pan rallado. Aguantan la fritura sin abrirse.

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