Antes de que el tomate llegara de América, en Málaga ya se tomaba sopa fría: almendra molida, pan del día anterior, ajo y vinagre. El ajoblanco sigue siendo eso, y sigue siendo una de las mejores cosas que se pueden comer en un día de calor.
Ingredientes
- 200 g de almendras crudas peladas
- 150 g de pan blanco del día anterior, sin corteza
- 1 diente de ajo
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 ½ cucharada de vinagre de vino tinto
- 500 ml de agua muy fría
- Sal
Elaboración
- Pon el pan a remojo en agua fría 10 minutos y escúrrelo apretando con las manos.
- Tritura las almendras con el ajo y un poco de agua hasta obtener una pasta fina.
- Añade el pan escurrido y sigue triturando, incorporando el agua fría poco a poco.
- Con la batidora en marcha, añade el aceite en hilo para que emulsione y la sopa quede blanca y cremosa.
- Incorpora el vinagre y la sal, y tritura 1 minuto más.
- Enfría 2 horas como mínimo y sírvelo con uvas moscatel o melón en dados.
Consejo
Una sola almendra amarga arruina la olla entera. Pruébalas antes de triturar si las compras a granel.

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